Medicina Estética vs Cirugía Estética

Medicina Estética vs Cirugía Estética

Recuperar la tersura perdida de la piel, eliminar la molesta grasa del abdomen, decir adiós a la celulitis, recuperar la forma del óvalo facial, etc.… Son muchas las posibilidades que nos ofrecen las clínicas de cirugía estética y ,además, mediante un completo arsenal de procedimientos para todo tipo de pieles y para todas las edades.

Muchas herramientas, diversas técnicas y , sobre todo, un gran flujo de información entre la que a veces cuesta encontrar lo que uno verdaderamente necesita.

Cuando se trata de diferenciar entre medicina estética y cirugía se recurre a dos grandes generalidades: el lugar donde se realiza el tratamiento y el tipo de anestesia (si es que se aplica). Generalmente la cirugía, tanto facial como corporal, se lleva a cabo en quirófano, por ser más compleja, necesitar de mayor instrumental y de más personal, además de anestesia, en la mayoría de los casos general. Hablamos de intervenciones (aumento de pecho, liposucción, abdominoplastia)  con todos los protocolos quirúrgicos que se siguen en los hospitales.

La medicina estética, en cambio, puede realizarse en la consulta, en la misma clínica con anestesia local o sin ningún anestésico. Englobaríamos aquí los famosos rellenos faciales con bótox, la mesoterapia y los llamados lifting sin cirugía realizados mediante aparatología o tratamientos combinados de vitaminas, ácido hialurónico y láser.

Sin embargo, la verdadera diferencia entre cirugía y medicina estética es de resultados: de calidad y de duración  de los mismos y es lo que debe primar a la hora de sentarse frente al paciente y explicarle cómo va a quedar, según lo solicitado.

Mientras que un lifting facial, realizado en quirófano aborda las estructuras profundas de la piel,  levanta, estira y retensa,  el lifting en clínica mediante aparatos lo que trabaja es la activación de las sustancias rejuvenecedoras de la piel, cómo el colágeno y el ácido hialurónico, ya presentes en la misma. Puede disimular o rellenar algunas arrugas, pero nunca recuperar la forma perdida del rostro, que va cayendo con el paso del tiempo.

Las inyecciones de Botox para tratar áreas con arrugas pronunciadas como la frente,  el ácido hialurónico para rehidratar, rellenando zonas envejecidas como el surco nasonabial  son “muletas, que pueden ayudarnos a “parar el tiempo” durante unos seis meses. El lifting facial , sin embargo, al abordar los problemas desde las estructuras internas,  consigue resultados más reales y de una duración más prolongada. Un lifting puede durar años y aquí sí, es donde pueden ayudarle a mantenerse esas herramientas de medicina estética.

Idénticos motivos, pueden aplicarse a la cirugía del contorno corporal, donde continúa reinando la liposucción como intervención más demandada.

Aqualipo, laserlipo, la intralipoterapia o la liposucción con frío son alternativas a la tradicional extracción de la grasa en quirófano mediante cánulas. Son procedimientos menos invasivos, en el sentido de que  no producen sangrado y que son casi todos de aplicación externa. 

De nuevo, los resultados nada tienen que ver. Mediante estas técnicas en clínicas podremos perder volumen, líquido y algo de grasa, sí, pero nunca nos encontramos ante una liposucción como tal.  La liposucción tradicional elimina los acúmulos grasos depositados, rebeldes a la dieta y al ejercicio. Mientras que los resultados de los primeros tratamientos duran y se notan poco, la liposucción es definitiva si se mantiene un estilo de vida saludable.

Medicina estética y cirugía son complementarias puesto que la primera retoca lo que arregla lo primera. En cuanto a lo que tienen en común, su incansable búsqueda de la belleza y el sufrir la lacra del intrusismo profesional.

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